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Una mirada a los crímenes de odio en México

Por: Observatorio de Violencia de Género en Medios de Comunicación (OVIGEM)
Imagen: Captura de pantalla de la web del Observatorio Nacional de Crímenes de Odio contra las Personas LGBT

En 2020 el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio contra las Personas LGBT presentó un informe en el que da cuenta del trabajo realizado en su primer año, así como un registro detallado de los crímenes de odio identificados en diez estados de la República Mexicana en el periodo 2014-2020. De este trabajo, retomamos la siguiente información:

Los crímenes de odio son aquellas expresiones y acciones violentas en contra de una persona o un grupo de personas consideradas social y culturalmente diferentes. Se basan en una estructura que define lo legítimo y aceptable en una sociedad, que orienta el comportamiento, y que, a su vez posibilita el señalamiento, la sanción y eliminación de quienes no lo cumplen. Las amenazas verbales, los golpes, la violencia sexual, el asesinato y otros actos cruentos en los que se infringen daño y lesiones y en los que además está presente la saña, constituyen este tipo de crímenes o delitos que se perpetúan en una cultura de discriminación, rechazo y desprecio.

Aunque en muchos países los crímenes de odio están reconocidos como delitos y son tratados y juzgados en función de parámetros especiales, en México, únicamente el feminicidio ha logrado ese tipo de reconocimiento. Los crímenes de odio contra personas LGBT no tienen parámetros especiales y tampoco suelen registrarse, por lo que no se investigan y mucho menos se sancionan.

Dentro de un contexto de violencia generalizada, desigualdad, corrupción e impunidad, las personas LGBTIQ+ se encuentran en una situación de alta vulneración de sus derechos humanos. Así, la expresión máxima de violencia contra esta población son los crímenes de odio. El asesinato de personas por su orientación sexual, expresión e identidad de género refleja un odio que probablemente esté arraigado en ideas fundamentalistas y/o hegemónicas de la sexualidad.

Y ya que esta violencia no ha sido contemplada en los registros oficiales, la denuncia y documentación de casos de crímenes de odio han quedado a cargo de organizaciones sociales. Por ello, el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio contra Personas LGBT, con la participación de organizaciones locales en distintos estados del país, entre los que se encuentra Puebla, se ha propuesto documentar casos de crímenes de odio para contar con información sistematizada y desagregada, con el fin de incidir en la atención y el seguimiento de los casos, así como en el impulso de políticas públicas que atiendan esta problemática.

Registro de crímenes de odio en México

El registro realizado por el Observatorio va del 2014 al 17 de mayo del 2020. En este período se identificaron 209 casos en los diez estados de la República Mexicana participantes. A continuación, se presenta un resumen de los hallazgos más relevantes.

Casos registrados por estado:

  • Baja California presenta 6 casos, CDMX 13, Chihuahua 37, Coahuila 14, Guerrero 22, Jalisco 10, Michoacán 28, Nuevo León 12, Puebla 18 y Veracruz 49.
  • Los cinco estados con mayor número de casos registrados son: 
    • Veracruz con 49,
    • Chihuahua con 37,
    • Michoacán con 28,
    • Guerrero con 22 y
    • Puebla con 18.
  • Sólo en un estado se registraron menos de 10 casos: Baja California, con 6.

Datos personales de las víctimas.

Respecto a su identificación:

  • Al menos 45 personas permanecen en anonimato.

Respecto a su edad:

  • Se desconoce la edad del 16% de las víctimas.
  • La víctima más joven tenía entre 5 y 9 años y la mayor 69.
  • El 30.14% tenía entre 20 y 30 años y el 23.44% tenía entre 30 y 40 años.
  • En porcentaje acumulativo, casi el 58% era menor de 40 años.

Respecto a su identidad de género:

  • 157 de las personas asesinadas fueron asociadas con el sexo masculino mientras que 43 con el femenino. Pero respetando la identidad de género de las víctimas, se identificó que:
    • 93 eran mujeres trans.
    • 85 eran hombres.
    • 11 eran mujeres.
    • 2 eran hombres trans.
    • 2 eran personas trans.
  • De 16 personas no se tiene información al respecto.

Son las mujeres trans las principales víctimas de los crímenes de odio. Por ello, como señala el Observatorio, es importante considerar la transfobia y la perspectiva de género en el análisis y el tratamiento de los casos, y de señalarles como transfeminicidios.

Respecto a su orientación sexual:

  • 112 se identificaron como homosexuales o gays.
  • 17 se identificaron como lesbianas.
  • 15 se identificaron como heterosexuales.
  • 2 se identificaron como bisexuales.
  • No se conoce la orientación sexual de 63 víctimas.

Después de las mujeres trans, son los hombres homosexuales quienes son asesinados con mayor frecuencia.

Datos demográficos de las víctimas.

 Respecto a la actividad principal a la que se dedicaban las víctimas:

  •  Se desconoce el dato de 91 de ellas.
  • La mayor parte se dedicaba al trabajo sexual y la misma cantidad de personas se dedicaba a la estética y belleza. Representando ambas actividades el 46% de los datos conocidos.
  • Las siguientes actividades más comunes son empleado público o privado y autoempleo o profesionista independiente.
  • Diez de las víctimas eran estudiantes y tres eran docentes.
  • Cuatro personas se dedicaban a la danza.
  • La actividad laboral de tres de las víctimas está relacionada con bares.
  • Una se dedicaba a las actividades artísticas en general.
  • Una víctima era escritor y poeta, además de su empleo formal.

El Observatorio destaca que muchas veces el trabajo sexual e incluso el trabajo en estéticas de belleza llevan a la revictimización y reafirmación de estereotipos, lo que limita el acceso a la justicia, al mismo tiempo que refuerza la discriminación y el estigma.

Este registro hace posible la identificación de actividades relacionadas con espacios de reunión y actividades de defensoría de derechos, con el periodismo, con la participación en organizaciones LGBT y con los espacios de convivencia LGBT.

Así se encontró que:

  • 24 de las víctimas se desempeñaban laboralmente en algún espacio de convivencia LGBT.
    • 18 de ellos fueron identificados como defensores de derechos LGBT y 14 colaboraban en organizaciones y actividades de defensoría. 11 de esas personas trabajaban en ambas.

Es decir, que:

  • 21 personas estaban asociadas con el trabajo de gestión, promoción y defensa de derechos LGBT.

Características del crimen

Respecto a las formas de asesinato:

  •  Las principales causas de muerte son impactos de bala que representan el 26.7%
  • Los ataques con arma blanca representan el 24.3%.
  • La golpiza representa un 15.7%
  • La asfixia representa un 12.9%;
  • La tortura y el atropellamiento son las formas menos comunes en las que son asesinadas las víctimas.

Respecto a las armas más utilizadas:

  • Las más comunes son las de fuego y las punzocortantes (en su conjunto conforman cerca del 66% de los datos conocidos).

Respecto a los mecanismos de tortura se encuentran:

  • La lapidación.
  • El desollamiento.
  • El uso de productos químicos.

Respecto a la violencia sexual:

  • En el 54.68% había señales de violencia y/o agresiones sexuales.

Como lo menciona el Observatorio, conocer estos datos da cuenta de la violencia, degradación y deshumanización que enfrentan las víctimas antes y después de los homicidios. Señala también que todas las personas tenemos derecho a vivir libres de violencia, así como también tenemos derecho a morir de manera digna.

Respecto a la relación entre las víctimas y quien/quienes cometió/cometieron el homicidio:

  • Se desconoce si la víctima conocía o no a quien/quienes cometió/cometieron el homicidio en un 58% de los casos.
  • Del 42% restante:
    • En el 15% se trató de una persona conocida, sin mayor relación con ella.
    • En el 13.6% de las víctimas fueron asesinadas por alguien con quien se tenía relación sexo-afectiva:
      • 9 de los victimarios eran pareja de la víctima, uno era expareja y en dos ocasiones se trataba de ligues.
    • En el 5.7% de los casos el homicida era un cliente.
    • El 4.17% de las víctimas fueron asesinadas por quienes se hacían llamar sus amistades.
    • En 2% se trató de familiares.
    • Se sabe de un caso en el que la relación era de alumnx – mentor.

Respecto al lugar en donde se efectuó el crimen:

  •  El 39.75% de las víctimas fueron asesinadas en espacios públicos:
    • 46 de esos homicidios ocurrieron en la calle.
    • 4 en la carretera.
    • 14 en diversos espacios públicos como lotes baldíos, bodegas, estacionamientos, un panteón y una escuela.
  • 62 personas fueron asesinadas en su propio domicilio, lo que representa un 38.52%.
  • El 2.48% de los homicidios ocurrieron en otros domicilios, de familiares o conocidos de la víctima o bien del agresor o desconocidos.
  • El 9.94% de los homicidios tuvieron lugar en bares o antros (7 casos), hoteles (4 casos), o lugares de encuentros (5 casos).

Para el Observatorio, estos datos demuestran que no hay lugar en el que se garantice seguridad y que signifiquen espacios libres de violencia para las personas LGBT. Además, los crímenes de odio son actos de violencia extrema y deshumanización que son perpetrados por personas conocidas o desconocidas en espacios públicos o privados.

Seguimiento a los casos

Respecto a la localización de las víctimas:

  • No se sabe quién encontró a 47 de las víctimas del registro del Observatorio.
  • 45 fueron halladas por vecinas/os.
  • 37 fueron halladas por el cuerpo policial.
  • 31 por personas desconocidas.
  • 8 por personas que trabajaban en el lugar (o lo frecuentaban).
  • Del total de las personas registradas, sólo en 41 casos fueron identificas por personas cercanas.
    • 18 por algún familiar.
    • 15 por amistades.
    • 4 por la madre o el padre de la víctima.
    • 4 por su pareja.

Respecto a la impunidad:

El Observatorio apunta a que la impunidad representa la posibilidad de repetición de los actos como una señal social de cierta permisividad de estos delitos.

Respecto a las denuncias:

  • Se cuenta con la información del 48% de los casos sobre si se interpuso una denuncia formal.
    • En 67 ocasiones sí se interpuso una denuncia formal.
    • En 30 no se interpuso una denuncia formal.
    • En 4 está en proceso.

Respecto a las personas detenidas:

  • Se desconoce si hay alguna persona detenida en el 40.7%.
  •  Del 59.3% restante:
    • Solo en un 31.45% hay alguien detenido.
    • En un 68.54% nadie ha sido arrestado por el crimen.

Respecto al manejo de los casos en los medios de comunicación:

Para el Observatorio, el manejo de la información por los medios de comunicación resulta de enorme importancia para los casos de homicidio, especialmente cuando se trata de sectores que enfrentan estigmas y prejuicios.

  • De los 209 casos registrados en la plataforma del Observatorio, al menos 141 aparecieron en algún medio de comunicación. De esos:
    • En un 60.87% se considera que la nota trató adecuadamente el caso.
    • En un 39.13% no hubo un tratamiento adecuado del caso.

El Observatorio recalcó que, aunque los porcentajes lucen alentadores, la realidad es que muchos de los casos no quedaron registrados por los medios al no prestarles la atención debida y que, además, queda mucho trabajo por hacer para erradicar los prejuicios y discursos de odio en los medios de comunicación.

Medios de comunicación

Además de la recopilación y análisis de los casos, el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio contra Personas LGBT, capacitó y sensibilizó a través de talleres, conferencias o mesas de trabajo a los medios de comunicación en los estados participantes, por considerarlos actores estratégicos que visibilizan a la población y a las problemáticas que les aquejan, y que, además tienen un papel fundamental tanto en la construcción del prejuicio, como en su combate y eliminación.

Concluyendo que los medios de comunicación pueden elegir entre aportar a la lucha por la garantía de los derechos humanos o entre ­­convertir su discurso en una cultura de mantenimiento de una cultura de odio que pueda derivar en graves consecuencias.

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