Opinión

Claves de lo que pueden hacer los hombres en la época del feminismo

Por Sandra de los Santos
Fotografía de Elizabeth Rodríguez

En los últimos días hombres con los que me relaciono de manera cotidiana ya sea porque son familiares, amigos o compañeros de trabajo me han preguntado de manera directa y genuina qué les toca hacer en el movimiento feminista.

¿Puede ser un hombre un aliado feminista? Con todo y las grandes decepciones que me he llevado sigo creyendo que sí. Tal vez por una cuestión generacional veo menos posibilidades en los hombres que rebasan los 35, pero no lo creo algo inviable.

Creo que todas las personas podemos cambiar, no somos piedras y tenemos la capacidad de razonar y adecuarnos a nuestro contexto histórico, y ahora la fortaleza del movimiento feminista también les está exigiendo a ellos, si quieren hasta por un asunto de estrategia y sobrevivencia, a entrarle a un cambio.

En esta época (qué bueno) los hombres que no entiendan qué les toca hacer en este movimiento se van a quedar aislados. Se están empezando a quedar solos. No están sabiendo cómo relacionarse. Van perdiendo amistades y rompiendo relaciones porque lo que les dijeron que era ser hombre ya no cabe. Hay quienes ante este rechazo se vuelven más violentos; pero hay quienes tienen toda la intención de querer cambiar sus prácticas para ellos y para todos acá van algunas claves de cómo empezar.

No seas cómplice de acciones machistas

No basta con no tener acciones machistas no hay que ser cómplices de ellas. El cerrar filas entre hombres la mayoría de veces no es un acto de solidaridad, sino complicidad. Tolerar que el compañero sea morboso, hostigador, deshonesto con las mujeres es también un acto machista.

Revisa tus relaciones románticas

¿Cómo es la relación que tienen con las mujeres con las que se relacionan? ¿Son personas honestas? ¿Sus relaciones son horizontales y sanas? ¿Escuchan?

El amor muchas veces es utilizado por las personas como una forma de ejercer poder sobre otras, para manipularlas, sacar algún tipo de provecho. Siempre revisen que la honestidad y el respeto guíen sus relaciones románticas. La forma en cómo se relacionan con las mujeres que dicen amar es un reflejo de cómo ven a las mujeres en general. Si son capaces de maltratar o no darle valor a quienes dicen estimar, imagínense cómo es su trato con las demás.

No al mansplaining

¿Qué es el mansplaining? La tendencia que tienen los hombres de interrumpir o querer explicar a las mujeres de algún tema, inclusive, del que ellas son expertas porque tienen el imaginario que ellos conocen más.

Los hombres no pueden a las mujeres hablarles o explicarles de feminismo. No es su trabajo. De lo que sí pueden hablar es a otros hombres sobre nuevas masculinidades. Tampoco les toca venir a explicar cómo debe de ser su forma de lucha, cómo deben de actuar. Lo que pueden y deben de hacer es revisar sus propias prácticas y la de sus compañeros.

Convierte tus reflexiones en acciones

Decimos de manera común que los hombres deben de cuestionarse sus privilegios, reflexionar sobre ellos. Basta ver con mínimo pensamiento crítico las cifras oficiales de cualquier estadística en material de desigualdad de género para darse cuenta que las mujeres estamos en desventaja en comparación con los hombres. Está bien que reflexionen sobre eso, que lo digan en público, que posteen; pero no se queden ahí. Conviertan esas reflexiones en acciones. Hagan algo en su cotidianidad, construyan relaciones afectivas de manera distinta, hagan equipo de una forma horizontal, no solo revisen sus actos, cámbielos.

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