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La misoginia en los medios: el caso Britney Spears

Por María Fernanda Valeiras y Samantha Páez
Fotografía tomada de Independent

El movimiento #FreeBritney surge en el 2009 para apoyar a la cantante Britney Spears contra la tutela que tiene su padre, Jamie Spears, sobre ella desde 2008 a raíz de una crisis. La tutela le impide tomar decisiones cotidianas sobre su vida y manejar su propio dinero. Recientemente, se le permitió a la cantante contratar a su representación legal y esto podría ser un paso decisivo para ella. Más allá del tema jurídico, aquí analizaremos la cuestión mediática: cómo los medios de comunicación influyeron para que Britney perdiera el control sobre su vida.

Britney inició a muy temprana edad su carrera artística, de acuerdo con Wikipedia a los 10 años se volvió famosa al participar en el programa The Mickey Mouse Club (El club de Mickey Mouse). Siete años después – a los 17 años- sacó su primer disco, que la lanzó a la fama de forma internacional, y que la colocó en la mira de los medios de comunicación de todo el mundo. La propia Britney habría comentado en su cuenta de Instagram:

«Me he visto expuesta toda mi vida, actuando frente a las personas y se necesita de mucha fuerza para confiar en el universo con tu verdadera vulnerabilidad, porque siempre he sido tan juzgada, insultada, avergonzada por los medios y lo sigo siendo hasta el día de hoy».

El comentario vendría a colación por el documental Framing Britney Spears, producido por The New York Times, que no sólo aborda el tema de la tutela, sino también el movimiento #FreeBritney y el acoso de los medios de comunicación hacia la cantante. Se integran al documental varias entrevistas donde presentadores, sin importar que ella fuera una adolescente o que estuviera en una situación vulnerable, le preguntan sobre su sexualidad, su cuerpo y su maternidad, cuestiones que no se acostumbra preguntar a los hombres. Además, se menciona que había fotos de Britney o de su familia, tomadas en su vida cotidiana y violentando su privacidad, se vendían por muchísimo dinero.

Como dice Blanca Muñoz, en su artículo La devaluación simbólica y social de la mujer en los medios de comunicación: Estrategias y procesos, existen tres tácticas en que los medios de comunicación desvalorizan a las mujeres:

1.      La selección de los aspectos más provocativos o extravagantes de una conducta.

2.      El aislamiento o la presentación de una mujer como individuo aislado sin conexiones con el exterior y sin intereses por “la marcha del mundo”.

3.      La confusión, el humor maledicente y la ridiculización de las representaciones comunes y tópicas sobre el rol de la mujer.

Esto fue justo lo que pasó con Britney: los medios difundían los aspectos más provocativos de su vida, la ridiculizaban, destacaban que no cumplía con su rol de madre y que estaba desequilibrada mentalmente, esto al final acabó aislándola en la vida real. En 2008, la cantante tuvo diferentes colapsos nerviosos en público, mismos que fueron fomentados y difundidos por la prensa, ¿quién no recuerda la imagen de Britney rapándose o utilizando una sombrilla contra un fotógrafo? En el documental de The New York Times, Brittain Stone, exdirector de fotografía de US Weekly,  menciona:

“Lo que más le fascinó a la gente es cómo se desmoronó, no sólo a los típicos seguidores de una celebridad, sino a todo el mundo”.

El fotógrafo Daniel Ramos, a quien Britney intentó alejar con una sombrilla, dijo a The New York Times “fue una noche muy buena para nosotros porque esa foto era dinero», sin embargo, para la artista fue todo lo contrario porque su exesposo no le permitió ver a sus hijos. Posteriormente, el fotógrafo subastó la sombrilla que utilizó en su contra, es decir, siguió lucrando con lo que pasó en ese momento. El propio Ramos reconoce que Britney siempre se mostró amable con los paparazzi y que, desde su perspectiva, nunca dijo de forma explícita que se alejaran de ella, aunque huía de ellos todo el tiempo y decía que tenía miedo cuando se abalanzaron contra ella. 

Fue meses después del episodio de la sombrilla que Jamie Spears pidió la tutela temporal de su hija y le fue concedida. Al brindarle la tutela legal, podemos intuir que el Estado considera que Britney Spears no es apta para tomar decisiones en su vida, incluidas las decisiones económicas, legales y sanitarias. Debido a esto, desde 2008, la cantante no ha podido actuar con libertad para tomar las decisiones de su vida, por lo que los fans crearon el movimiento #FreeBritney y que busca que la cantante obtenga su emancipación.

Para comprender mejor el caso de Britney Spears es fundamental entender qué es la tutela legal. En el caso de México, el juicio de tutela está definido en el Código Civil Federal bajo la figura de interdicción, se refiere a que las personas mayores de edad tienen la facultad de disponer libremente de su persona y de sus bienes, salvo cuando se dicta una sentencia judicial donde se considera no tiene aptitudes para gobernarse y administrar sus bienes. La ley considera diferentes variables para tomar a una persona con incapacidad natural o legal, algunos de esos factores son los siguientes; personas que padezcan alguna enfermedad física, emocional o sensorial, así como personas con alguna adicción que les impida desarrollarse plenamente.

Fotografias de Flickr M. V. Jantzen

¿Por qué el Estado consideró que Britney Spears no era una persona con capacidad legal o natural de decidir por ella misma? En una sesión del juicio actual sobre su tutela, la cantante declaró que sentía que la tutela era abusiva, porque se le había implantado un dispositivo intrauterino y era medicada contra su voluntad, de acuerdo a lo retomado por la BBC. Para Emina Ćerimović, de Human Rights Watch, el caso de Britney muestra cuan problemático es el tema de las tutelas en el mundo, sobre todo para las mujeres con discapacidad, ya que existen abusos, tratamientos forzosos, confinamientos involuntarios y abortos obligados, cuestiones que son contrarias a la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Ahora, después de muchos años, Britney sigue apareciendo en los medios de comunicación por el tema de su tutela. En estos momentos, es clara la urgencia de que los medios de comunicación no repitan sus errores de vender historias o juzgar a una persona para obtener beneficios, el periodismo debería abordar el tema con respeto e integridad hacia la cantante. El caso de Britney Spears es un ejemplo claro de cómo los medios de comunicación influyen en el bienestar emocional y la situación legal de una persona, de cómo el patriarcado nos coloca nos coloca a las mujeres en una posición más vulnerable ante la opinión pública. Esperamos que el movimiento #FreeBritney logre su cometido y se transforme en un #FreeWomen, para liberar a las mujeres de tutelas injustas y de estereotipos nocivos en los medios de comunicación.

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